jueves, 16 de octubre de 2008

EL REGIMIENTO DESAPARECIDO


Una de las más desastrosas campañas militares británicas fue la de los Dardanelos, también conocida como "Campaña de Gallípoli".

Fue llevada a cabo durante la Primer Guerra Mundial y tuvo por objeto la conquista de la península de Gallípoli, territorio turco que permitía dominar los estrechos que daban acceso al Mar Negro. Con ello se pretendía revitalizar a Rusia y encerrar entre dos frentes potentes a los alemanes y los austríacos.

Dicho intento fracasaría totalmente, con gran pérdida de hombres, materiales y barcos. No sólo para los británicos, sino para fuerzas australianas y neocelandesas que los apoyaron en esta campaña.


Las acciones militares durante esta campaña fueron innumerables y, decididamente, encarnizadas. Baste decir que las bajas del lado aliado se calcularon en unos 252.000 hombres.

Esa cifra engloba los muertos, los heridos, los prisioneros y los desaparecidos. A estos últimos nos vamos a referir, en particular al extraño y enigmático suceso que "borró del mapa" a un regimiento británico.


El día es el 28 de agosto de 1915. Ya han pasado cuatro largos meses desde que desembarcaron las primeras fuerzas británicas, con una misión que aparentaba ser muy sencilla (al menos en palabras de Winston Churchill).

Pero enfrentar a los turcos fue de todo menos sencillo. Pese a sucesivos envíos de refuerzos, las líneas apenas cambian de trazado: interminables trincheras son tomadas un día para ser perdidas en los días siguientes. Y viceversa.

Esa mañana de agosto, británicos y turcos se hallan combatiendo cerca de la bahía de Suvla. El ataque británico peligra, porque los turcos realizan nutrido fuego de artillería desde una posición elevada, bautizada como "Cota 60".



La decisión de los oficiales británicos es entonces tomar dicha posición, enviando para ello una serie de fuerzas, entre ellas el Regimiento de Norfolk. La misión que se les encomienda es penosa: han de marchar hacia la posición enemiga, atravesar un cauce seco y subir la pendiente para luego tomar al asalto las baterías turcas.

El día es tórrido y soleado, salvo por unas enormes nubes bajas cercanas a la Cota 60. Para los británicos, representan una doble bendición: una vez que lleguen a ellas, estarán a cubierto del sol y, con suerte, tal vez se dificulte la visibilidad de los vigías turcos.

La marcha es lenta: cada soldado carga unos quince quilos de equipo y avanza por un terreno pedregoso y polvoriento. Pasa una hora antes de que estén en posición de ascender por la pendiente.

Atrás han quedado unos zapadores neocelandeses, encargados de observar el movimiento para informar el progreso de la misión. Los prismáticos les permiten tener un panorama de primera mano. Ven al regimiento subir lentamente la cuesta e ingresar en la zona de nubes.

De pronto, sucede algo inusual. Cuando el último soldado ha entrado en la zona, los zapadores ven ascender la enorme nube que les cubría, pero el regimiento ya no se ve. Se pasan los prismáticos unos a otros, pero el resultado es el mismo: nada.

No tienen tiempo de discutir qué medidas tomar. La nube, cuya longitud calculan en más de 200 metros, se mueve cada vez más lejos del lugar hasta desaparecer por completo. En la pendiente, cae el sol a piedra, permitiendo ver cada detalle de la zona. Pero el regimiento no está.

Nunca se supo el destino de esos hombres. Los registros turcos, consultados al fin de la guerra, indican que no hubo contacto enemigo ese día en la Cota 60.

Para una guerra de tal magnitud, fue apenas un episodio anecdótico.

(Nota para los curiosos: un regimiento de la época tenía 3.000 hombres, aunque debido a las pérdidas en combate de esta campaña es razonable suponer que se encontrara reducido a la mitad de sus efectivos normales).

8 comentarios:

Mariolo dijo...

UN regimiento entero se llevaron los extraterrestres?

A la pipeta ....

Muy buena anécdota, como siempre. Deja pensando

Adolfo Calatayu dijo...

Será que el capitán Kirk le vociferó a Sulu: "Sulu,transporte para 1400"?
Hablando en serio parece un misterio digno de "el libro de los condenados"...
Lo que es impresionante es el laburo que te mandaste,que bárbaro,amigo.
Un gran abrazo.

pelado1961 dijo...

Mariolo:

Tal cual: marchó un regimiento entero.
Y hubo un caso durante la Segunda Guerra Mundial, que pronto voy a postear.

Un abrazo!!!!!!


Adolfo:

Tenés razón: mereció estar en el libro de Charles Fort, posta.
(Y no creo que el responsable sea el capitán Kirk, jajajajaja)

Va un abrazo, amigo!!!

francisca dijo...

Y que dicen los britanicos al respecto?Cual es la version oficial?
No hay entrevistas a los deudos?Son igual,mas,o menos cinicos en sus explicaciones que los estadounidenses?Aclara un poco mas pelao!
De donde sacaste el material?
No hiciste un pedido de informes a la embajada a ver que dicen ahora?
Vos te queres ganar el viaje...jaja
Besotes!

pelado1961 dijo...

Fran:

La "versión oficial" los da como desaparecidos en acción. Y los deudos, lo único que saben es lo que les dijo el Ministerio de Guerra en su momento: nada concreto.

A los jefazos del momento, lo único que les importaba era cuántos soldados iban a poder mandar a la carnicería del día siguiente, nada más.

Besote!!!

Mary Lovecraft dijo...

Otro caso más para el archivo, sin duda...y qué mejor sitio para poner en marcha desapariciones que un campo de batalla...para los jefazos digo, la escusa perfecta!

besotote mi Pelaíto!! :D

pelado1961 dijo...

Bueno, Mary, si hay algún lugar donde no llaman la atención estas cosas es en medio de una guerra.

Aún así, la historia se coló y se hizo conocida (y habrá más casos que ni sospechamos).

Montón de besotes para tí!!!!

Daniel Enríquez dijo...

Hola, eh estado leyendo tu blog y tiene cosas muy interesantes, al leer las notas siempre me voy a investigar a profundidad y al leer esta encontre una página donde propones el porque del hecho: http://librodenotas.com/losanalesperdidos/13759/ejercitos-que-se-desvanecen saludos y espero sirva