
Los incidentes acontecidos en el
Triángulo de las Bermudas superan completamente la lógica y hasta la imaginación.
Hoy voy a mencionarles uno que, en particular, bien podríamos llamar "
un golpe rápido":
El 22 de diciembre de 1967, dos hombres abordaron el yate "
Witchcraft" para un muy breve recorrido.
El propietario del barco era
Dan Burack, un jovial empresario de 42 años. Burack era propietario de un hotel en Miami, pero su hobby era la navegación y, con los años, se había convertido en un experto con muchas millas en su haber.
Esa noche, invitó a un viejo amigo que estaba de visita en la ciudad:
Patrick Horgan era el sacerdote de la iglesia de Saint Georges, en Fort Lauderdale. La idea de Burack era subir al yate y alejarse apenas un poco del puerto, a fin de que su amigo pudiera apreciar el bello espectáculo de la ciudad iluminada por decoraciones navideñas. Y así lo hicieron.

Alrededor de las nueve de la noche, Burack se comunicó por radio con la Guardia Costera.
Su mensaje indicaba que una de las hélices del "Witchcraft" estaba dañada, por lo cual habían anclado junto a una boya del puerto y solicitaba ser remolcado a su punto de partida (dos kilómetros atrás).
El yate en sí no tenía ningún problema y el clima era completamente apacible. El llamado de Burack obedecía, más que nada, a la prudencia: no deseaba forzar el motor con una hélice trabajando mal.
Apenas
diecinueve minutos después de la llamada, una patrullera de la Guardia Costera llegó al lugar, pero no encontró absolutamente nada: ni el yate ni los hombres.
Se montó de inmediato una búsqueda en un área de 1.200 millas cuadradas, que fue ampliada enormemente con el paso de los días.
Finalmente, la búsqueda se dio por terminada el 28 de diciembre,
sin efectuar ningún hallazgo ni obtener pista alguna de lo que pudo haber sucedido.
El "Witchcraft" era considerado insumergible, por los materiales con los cuales estaba construído: eso garantizaba que, aún inundado por completo, parte de su estructura permanecería sobre la superficie sin hundirse (cosa que era sabida por su dueño, por supuesto).
Hubo, sin embargo, algo que llamó la atención de la Guardia Costera cuando se procedió a efectuar el informe final.
Cuando Burack terminó de hablar con los oficiales para indicar su situación, antes de cortar la comunicación se pudo escuchar un comentario entre Burack y Horgan, que no iba dirigido al guardacostas:
"- ¡Jamás había visto algo así!"Nunca se sabrá a qué se referían. Ni amigos ni yate fueron hallados.
(Nota aparte para los supersticiosos: el nombre del yate, "Witchcraft", significa "Brujería").