jueves, 23 de junio de 2011

LA DAMA ROSADA DE MALIBÚ



Lo que ven en esta imagen es la etiqueta de un vino californiano, producido por la casa Republic of Malibu en el año 2008.
La figura de la mujer desnuda (que es de color rosado en el original) hubiera pasado casi desapercibida, si no fuera porque se gestó una leyenda urbana alrededor de ella.

Efectivamente, comenzó a circular por Internet la versión de que el diseño original existió en un túnel de Malibú, era de tamaño enorme y fue pintado por artistas desconocidos de la noche a la mañana.

Honestamente, cuando me enteré de esta historia navegando por ahí, pensé que se trataba de una movida de marketing, algo así como una publicidad viral que termina por ganar espacio a fuerza de expandirse y tocar algún tema inverosímil.

Pero resulta que no es así. En realidad, hay mucho de cierto en esta leyenda urbana.



La señora que se ve en la foto anterior se llama Lynne Seemayer, artista californiana. Un día del año 1966, la buena Lynne acertó a pasar por una carretera de las montañas de Santa Mónica, cuando notó varios graffitis desagradables a la entrada de un túnel.

Pensando creativamente, decidió tapar esas leyendas con un diseño. Así fue como se armó de pinceles, pinturas y utensilios diversos, hasta tener todo lo necesario. Y una noche de octubre de 1966 se dirigió al sitio ni bien cayó la noche, terminando casi al despuntar el alba con una obra que merece su sitial de honor en el arte callejero: la llamada "Pink Lady" (Dama rosada).




La obra representa una mujer desnuda de piel rosada, con flores en su mano derecha. Y no fue moco de pavo realizarla, tanto por su tamaño como por el sitio donde está: mide casi quince metros de altura y está casi directamente sobre una ladera a la entrada del túnel.

A la gente en general le gustó, pero parece ser que las autoridades de la época enloquecieron de rabia. Viendo que muchos conductores se detenían al costado para realizar fotos o, simplemente, para observar mejor la figura, se apresuraron a buscar a los culpables y a quitar la obra cuanto antes.

Las pesquisas policiales fallaron, porque ya de entrada se basaron en que los responsables tenían que ser un grupo de muchachos y nunca pensaron en una mujer como autora.
No le fue mucho mejor a los intentos municipales para borrar la figura. Primero se intentó con agua a presión, con las mangueras de los bomberos locales. Luego, el removedor de pintura demostró no ser rival para la pintura de exteriores usada por la señora Seemayer.

Al final lo lograron, blanqueando y pintando luego con pintura marrón, que tapó todo.






Para ese entonces, la señora Seemayer decidió darse a conocer como autora de la "Pink Lady". Al contrario de lo que sucedería luego con los artistas callejeros (que saben que sus creaciones corren el riesgo de ser destruídas), había desarrollado un vínculo emocional con esa obra.

Demandó a la municipalidad por la destrucción de su obra. Y la municipalidad contrademandó por los costos de cubrir la "Pink Lady". Los jueces desestimaron tanto una como otra demanda, por lo cual todo fue una especie de empate.

Con el tiempo, se dejó de hablar del asunto. Y un manto de olvido convirtió en leyenda urbana lo que en realidad fue un hecho  concreto.

8 comentarios:

Mariolo dijo...

Una pena que los municipios hayan sido y sean tan cerrados, gobernados por gente demente cerrada.

Phil dijo...

También debe haber habido algo de ese falso puritanismo que tienen los yanquis, al tomar la decisión de tapar esa obra.

No sé de dónde saca sus temas, Pelado, pero son muy buenos.

Rosa dijo...

Hombre por dios, quitar una bonita visión a los cansados conductores que seguro que les habría alegrado el día a más de uno.
¡No hay derecho, eh!, con lo super artístico que quedaba ahí a pie de la montaña.
Saludos.

pelado1961 dijo...

Mariolo:

Supongo que ahora será otra historia (o mejor no supongo nada, jajajajaja).
¿Te acordás cuando Elizalde censuró una muestra de arte y unos bromistas le pusieron pañales al David???
Eso fue memorable!!!

pelado1961 dijo...

Phil:

Muchas gracias por el elogio.
Los temas salen de Internet, revistas, libros y cualquier otra fuente (incluidas cosas de la vida, claro está). Me alegro que le gusten.

Es cierto lo del falso puritanismo, pues perdura hasta hoy.

Saludos.

pelado1961 dijo...

Rosa:

Sobre todo, hay que tener en cuenta que la artista lo hizo para tapar graffitis desagradables (que el municipio no se encargó de borrar) y en cambio le borraron su obra.
Todo al revés, como quien dice.

Saludos.

Ernesto Moreno dijo...

Me gusta la obra, pienso que en vez de simplemente quitarla (podría distraer a los automovilistas y causar accidentes) debieron volver a reproducirla en un lugar en donde no hubiera peligro y más gente pudiera verla. saludos pelado.

pelado1961 dijo...

Esa hubiera sido una buena solución, Ernesto.
Pero la borraron sin más trámite.
Una pena, realmente.

Va un abrazo.