sábado, 11 de junio de 2011

EL BOSQUE DE LOS SUICIDAS


Al pie del Monte Fuji, símbolo tradicional del Japón milenario, existe un bosque cuyo nombre es Aokigahara, pero que es ampliamente conocido en ese país como "el bosque de los suicidas".

Por motivos que no se entienden del todo, ese lugar es el elegido por gran número de personas (cuya edad media es de unos 30 años) para terminar con sus vidas.  Año tras año, la cifra de personas que se suicidan en ese bosque promedia unos 70 (con picos donde se ha llegado a las 100).

Las cosas han llegado a un punto donde hasta se han colocado carteles por todo el bosque, en algún caso brindando el teléfono de líneas de atención a potenciales suicidas.


Los carteles suelen apelar a la razón y la emoción. Por ejemplo, un texto típico es:

"Tu vida es valiosa y te ha sido otorgada por tus padres. Por favor, piensa en ellos, en tus hermanos e hijos. Por favor, busca ayuda y no atravieses este lugar solo"

Aún así, no parece que el fenómeno cese o disminuya.

Los sicólogos apuntan sus baterías a la supuesta influencia cultural de un libro publicado en 1960, una novela de Seicho Matsumoto cuyos protagonistas terminan por suicidarse en este bosque. Sin embargo, la pretendida explicación es bastante endeble. ¿Por qué? Porque Matsumoto fue un autor de amplio reconocimiento en Japón y escribió alrededor de 450 títulos a lo largo de su carrera, muchos de los cuales fueron best-sellers y no causaron una reacción semejante.

Además, Matsumoto era un especialista del género policial, detectivesco y de misterio. Por lo cual hay crímenes y suicidios en muchas de sus novelas, no sólo en la que se menciona.

Quienes investigan desde un punto de vista espiritual, indican que el bosque ya era fuente de malas influencias en tiempos pasados. De acuerdo a esto, no pocas familias que padecían hambre y privaciones en el siglo XIX, abandonaron a su suerte a niños y ancianos en este bosque. Con estas acciones, suponen que el lugar quedó maldito.

Lo cierto es que, probablemente, nunca se sabrá la verdadera causa de que este bosque sea el elegido para gente que está decidida a poner fin a sus vidas. A lo mejor, la explicación es más simple de lo que se busca y rebusca: la sociedad japonesa es bastante rígida y masificada.
Este bosque parece ser un sitio donde basta caminar un kilómetro para llegar a una zona agreste y solitaria, donde una persona queda a solas consigo misma. Y, a lo mejor, no les gusta lo que ven en su interior.

(Aclaro que no puse más imágenes en este post porque, realmente, la mayoría de las que están disponibles sobre este tema son bastante desagradables).

12 comentarios:

Rosa dijo...

Hola, yo tambien creo que la rigidez a la que se ven sometidos desde niños tiene mucho que ver con su angustia y su falta de creencia en la vida y ellos que son tan espirituales creerán que van a estar mejor con sus ancestros. Triste, ¿verdad?.

pelado1961 dijo...

Es lamentable, Rosa, pero creo que es así.
Demasiada rigidez combinada con baja tolerancia a la frustración, es un cóctel nada bueno.

Saludos.

Majo Page dijo...

esta entrada coincide con una investigación que hago sobre escritores suicidas, bastante interesante. (casi todos mis autores favoritos se han suicidado)

Es un mundo agreste.

Me gusto la entrada ;)

Ernesto Moreno dijo...

Yo estoy de acuerdo en que no hayas puesto esas imágenes...no son necesarias. Saludos Pelado.

LOTO dijo...

Habías pasado desapercibido para mí, hoy me dí cuenta de que estabas como primer seguidor mío.¿Y los tuyos?.
Te aseguro que no pienso pisar ese sitio, aunque me maten.
Saludos.

pelado1961 dijo...

Majo:

Me vino a la mente un poema de Bukowski donde, justamente, menciona una lista de escritores que tuvieron mal fin.
No puedo recordar el nombre del poema, pero si lo ubicás creo que tenés media tarea pronta.

Beso.
(Es un mundo agreste, tal cual)

pelado1961 dijo...

Ernesto:

Vos sabés que en el blog se muestra de todo un poco. Pero cuando vi las imágenes que trataban de este bosque y su particularidad, me parecieron demasiado fuertes.

Va un abrazo.

pelado1961 dijo...

Loto:

Vas a mis links recomendados también.
A mis seguidores los quiero mucho y entonces los dejo en el anonimato, jajajaja
Fijate que seguir un blog como éste puede ser perjudicial para la reputación de cualquiera!!!

Va un beso.

Ernesto Moreno dijo...

¡Es verdad!!!! muchos me han preguntado que porqué lo tengo en mis links, yo les digo: un hombre es polifacético, a mí me interesan estos temas, no sólo eso, me gustan mucho, porque pienso realmente que el mundo es un lugar misterioso.

pelado1961 dijo...

Ernesto:

El mundo es mucho más misterioso de lo que nos quieren hacer creer.
Normalmente, vamos muy apurados por la vida y no nos detenemos a ver las señales.

Además, a la mayoría de las personas les gusta pensar que ya se sabe todo y que no quedan misterios.
(Pobres de ellos)

Le mando un abrazo.
PD: "polifacético" es una palabra muy agradable, denota falta de encasillamiento y múltiples intereses en una persona (lo cual es muy positivo)

Mariolo dijo...

No descarto ese libro, como fuente influenciable ne los suicidas que acuden a ese bosque. Por más que mas de 450 historias del mismo autor no causen efectos, una puede que si. Es díficl de opinar, epro a veces suceden esas cosas; uno lo hizo porque tenía ganas de autoeliminarse y recordó el libro, y muchos más lo siguieron sin un porque.

El asunto va más allá, y es la sociedad, que como bien dice Rosa, asfixia a los niños y jóvenes. La cultura japonesa es muy estricta y la liberación se ve, o en una sexualidad muy abierta de los jóvenes japoneses o en el otro extremo, casos de suicidio por no sentirse perteneciente a ese lugar.

Y muchos etcéteras más, sin duda

pelado1961 dijo...

Capaz que el libro generó una especie de movida, vaya uno a saber.
Las imágenes que circulan en Internet son muy saladas y no te ahorran nada para la imaginación, pero deben generar efectos nocivos en cualquiera que esté pensando en quitarse la vida.

Encima, que yo sepa, la cultura japonesa es la única que tiene un ritual para el suicidio. Por algo será.

Va un abrazo.