martes, 3 de febrero de 2009

UN MERCEDES DE OCASION

La que voy a contar a continuación es una leyenda urbana que escuché siendo niño, contada por "Pablito el Vejete".
Con el correr de los años y la vida, me crucé con mucha gente que tenía su propia versión de la historia, la cual le había llegado por diversas fuentes. A falta de otro nombre, vamos a llamarla "Un Mercedes de ocasión":



Todo comienza en Montevideo, con una persona que está leyendo los avisos clasificados de un diario. En el rubro "automóviles", le llama la atención uno donde se vende un Mercedes Benz: no es para menos, ya que la descripción del coche es sensacional, pero el precio que figura en el aviso es totalmente irrisorio.

Pronto se olvida del asunto, pensando que el precio está mal puesto o que, simplemente, han omitido un par de ceros al mecanografiar el texto.


Pero a la siguiente semana el aviso se repite con igual precio. ¿Será posible que el vendedor no haya reclamado en el periódico por el error cometido?
Finalmente, nuestro protagonista decide (en un arranque de curiosidad) pasar por la dirección señalada en el anuncio, ya que no se indica ningún teléfono donde pueda corroborar la cifra.

Llegado al sitio, es atendido por una dama (a todas luces, de alcurnia) que le muestra personalmente el auto: ni más ni menos que un lujoso Mercedes equipado a full. Cuando llega el momento de fijar el precio, la mujer repite el que figura en el aviso: una cifra ridícula.

Los tributos y seguros del auto están al día, los comprobantes lo corroboran.
Entonces, el protagonista se decide: paga y recibe las llaves a cambio, junto con un recibo y los documentos necesarios para poner el coche a su nombre.

Pero no puede con su curiosidad, le pregunta a la dama si conoce el valor real del auto que le ha vendido.

"Por supuesto que lo sé", le contesta la mujer, "así como comprendo que usted sea el primer interesado en aparecer, ya que todos deben pensar que hay un error en el precio".

"Pero mi marido, el dueño del auto, falleció hace poco", continúa diciendo, "y en el testamento le dejó a su amante el producido de la venta de este Mercedes"

"Y yo me voy a encargar de que reciba este dinero, ni un centavo más", concluyó.

El comprador, boquiabierto, se subió a su nuevo auto y se fue (seguramente pensando que las mujeres son bastante más siniestras y vengativas que los hombres, al menos para ciertas cosas)

10 comentarios:

tania dijo...

QUE es este sitio?
jaja es gracioso! :)

un saludo

Fonzi dijo...

Yo tambien escuche esta historia.
Hubo gente que me aseguró que el beneficiario de la misma habia sido "un amigo suyo" , o "un compañero de oficina".
Otra mas de las leyendas urbanas que circulan por el mundo.
Salú

Mariolo dijo...

jajajajajajaja
Yo le buscaba un lado más tenebroso, de fantasmas, no se ...

Bah, tenebroso es, hablamos de mujeres, jajaja

pelado1961 dijo...

Tania:

Bienvenida al blog!!
La propuesta es traer temas inusuales de forma interesante.
Ojalá te guste.

Beso!!!


Fonzi:

Tal cual como decís: al mejor estilo de las leyendas urbanas, siempre "alguien tiene un conocido" al que le pasó eso.

Un abrazo!!!


Mariolo:

Entre enfrentar un fantasma y una mujer traicionada........¡aguante Gasparín!!!

Un abrazo!!!!

francisca dijo...

bueno bueno...todo para tratar a las mujeres de "siniestras"??jaja!
yo escuche la historia alla por el 78,y se hablaba de un escarabajo.De cualquier manera,me sigue pareciendo BRILLANTE!lo que hizo la viuda..juajuajaja!
Besote Pelao!

pelado1961 dijo...

Fran:

Juro que lo de "siniestras" no fue premeditado, jajajajjajaja.
Pero qué grossa la viuda, liquidó el tema en forma muy sencilla !!!

Besos!!!

LAdriana dijo...

Bien hecho.

Mary Lovecraft dijo...

¡qué susto de esposa! demasiado duró el pobre hombre!

jajajjaja!!!!

besitos Pelaíto!

fresaediciones dijo...

Hola, es la primera vez que entro aquí y me he entretenido leyendo estas cosas curiosas que no dejan de ser interesantes, es buenisimo el espacio y me alegro de estar en él. Peeero...seguramente tú, las personas que opinaron y yo somos de diferentes generaciones, lo que las hace dudar de un hecho verídico en el Uruguay.Lo que no tengo muy claro es el año en que ésto sucedió y que fue noticia por muchos días en los medios, pero calculo que fue entre el 76 y 78, ya que recuerdo claramente a mi madre diciendome que prestara atención justamente a esa noticia que me causó muchisima gracia por la actitud de la sra. que aplaudo por cierto, te digo más, me animaría a decirte que lo vendió en $5 o una cifra muy parecida, de ahí que todos pensaran que era un error de edición del periódico. Lamentablemente mi madre ya no está entre nosotros, sino podría darte mas detalles seguramente porque tenía una increíble capacidad para memorizar fechas, cosa que yo no heredé. Un saludo, Raquel

pelado1961 dijo...

Adrianita:

Creo que le asistió razón a la señora en hacer lo que hizo, la verdad que sí.

Besos!!.


Mary:

Fue muy sutil su venganza (pero reconozcamos que el señor no se había portado muy bien).

Besos!!


Raquel:

Honestamente, no puedo precisar el año, pero sé que el hecho aconteció realmente, porque recuerdo varios adultos de mi entorno que se lamentaron de haber visto el aviso y no haberse animado a ir.
Me inclino por pensar que fue en el año '75 o '76.

Beso y bienvenida al blog!!!