martes, 18 de noviembre de 2008

EL KIT DEL CAZADOR


La mayor parte de lo que la gente sabe (o cree saber) acerca de los vampiros, hombres-lobo y similares criaturas proviene de la cultura popular, fuertemente influenciada por el cine, la TV y los cómics en estos tiempos.

Si de vampiros se trata, un paso adelante van los que leyeron el "Drácula" de Bram Stoker, si acaso la más conocida obra de ficción sobre el tema. Y es probable que los más inquietos de entre los curiosos, hayan indagado sobre la vida de Vlad Tepes, el Conde Drácula real (algo así como un héroe nacional entre los rumanos). Pero pocos saben que los vampiros son criaturas ya mencionadas en la civilización de Babilonia.

Sobre los hombres-lobo, la cosa es aún más difícil. Siempre estuvieron presentes en las leyendas rurales de incontables regiones y, por eso mismo, es casi imposible rastrear un origen preciso.

De todas formas, unos y otros no pasan de ser (para la mayoría de la gente) una especie de "monstruos clásicos" del género de terror, a los que cada tanto se utiliza para poner una nota escalofriante en algún film o serie televisiva.

Pero en otros tiempos parecían ser un peligro latente y real.

De esos tiempos es que viene este increíble kit: una caja de madera de nogal lustrada, en cuyo interior encontramos, prolijamente compartimentados y organizados, todos los elementos necesarios para detectar, combatir o dar fin a un vampiro o a un hombre-lobo.

Allí vemos estacas, espejos, Biblias, cruces de plata, recipientes para agua bendita, velas, cuchillos y hasta un revólver especial que permite disparar balas de plata (incluídas en la caja, por supuesto). Ah, también ajo, por las dudas.



El kit fue realizado alrededor del año 1800 y no se sabe nada acerca de su propietario original, ya que la caja no tiene iniciales grabadas o talladas (aunque era costumbre común añadirlas).

Salió a la luz por el hecho de que se están rematando todas las pertenencias de Jimmy Pippen, comerciante de muebles y antiguedades, propietario de varias tiendas del ramo y afamado decorador de interiores, que falleció recientemente.

Así que ya saben: si están pensando en emular al doctor Van Helsing, esto es "lo que no debe faltar en la cartera de la dama o el bolsillo del caballero", el kit todo-en-uno que contiene lo que ustedes precisan.

Un pequeño detalle: los expertos dicen que puede alcanzar un precio de casi quince mil dólares en la subasta.

En estos tiempos que corren, hasta matar vampiros es prohibitivo.

3 comentarios:

Mariolo dijo...

es que seguro esa ES la caja de Van Helsing.

No sabés si esos productos tienen fecha de vencimiento?, digo, para ahuyentar varios chupasangre que anda en la vuelta.

jaja

Buen Fide

Mary Lovecraft dijo...

y que lo digas Pelaíto...

ahora, no me negarás que el dichoso maletincito da bastante repelús, por el mero hecho de pensar en que de verdad fue de alguien que tal vez siquiera pensara en usarlo, no dijéramos si encima fue y lo usó...brrrr! :S

besoooosss!!

pelado1961 dijo...

Mariolo:

No sé si tendrán caducidad los productos, es buena tu pregunta.
Pero creo que los cazadores (y hasta los propios vampiros) saldrían corriendo al ver a los "chupasangres" locales, jajajajajaa.

Un abrazo!!!
PD: Para mí que es de Van Helsing nomás.


Mary:

Lo que a mí me llama la atención es que alguien se haya tomado el trabajo de encargar esta caja.
¿Con qué motivo?

De acuerdo a las tradiciones, no sólo cuenta el trabajo en sí o lo costosos que puedan ser los productos: lo que contiene la caja debía confeccionarse de cierta forma concreta (pienso en las cruces, las balas y las estacas).

Todo debía bendecirse (como sucede con el agua), la plata debía ser absolutamente virgen, la cruz debía pasar por ciertos rituales (que no todos los sacerdotes conocen), lo mismo las balas, etc.

A su vez, no cualquier arma puede disparar correctamente una bala de plata.
En fin, son muchas interrogantes.

(Y me gustaría saber qué contiene el librito de la derecha, ya que el otro es seguramente una Biblia)

Besotes!!!!