Los otros días me puse a buscar algo para mirar en la TV. Como bien supondrán, al rato de hacer zapping ya estaba por tirar la toalla, cuando de repente me detuve en un canal: allí estaba un viejo capítulo de una serie que me gustaba mucho: "Los Expedientes X"
Nueve temporadas y dos películas después, todavía sigo extrañando las andanzas de Mulder y Scully. Así que me fui a la sede del FBI, dispuesto a averiguar cuánto me saldría comprar la oficina de Mulder, los archivos secretos y todo lo demás.
Gente eficiente, me atendieron enseguida y me derivaron hacia un agente dedicado a las relaciones públicas. El tipo tenía el clásico aspecto de "ropero" de casi dos metros de altura, con traje negro y lentes oscuros:
"- ¿Cuál es el motivo de su visita, señor?", me dijo con cara de pocos amigos (en realidad, con cara de NINGÚN amigo).
"- Verá, agente, yo estoy interesado en comprar los Expedientes X y la oficina donde los tienen"
"- EL GOBIERNO NO TIENE CONOCIMIENTO DE LOS EXPEDIENTES QUE USTED MENCIONA NI DE LA SUPUESTA OFICINA QUE USTED INDICA!!!!!"
"- Pero escuche, no se ponga así......"
"- EL GOBIERNO NO TIENE NADA QUE OCULTARLE A LOS CIUDADANOS NI AVALA NINGUNA CONJETURA SOBRE LA EXISTENCIA DE ARCHIVOS SECRETOS DE NINGUNA ESPECIE!!!!"
Ni modo. Opté por agradecerle su tiempo y me paré para irme. En eso, el tipo fijó la mirada en la revista que yo llevaba bajo el brazo.
"- ¿Esa es.....la Edición Aniversario de Playboy???", me dijo en voz baja.
"- Si, agente. Y no me diga que es ilegal, porque la compra mucha gente: tanta que la revista ya está agotada. Eso me dijo el hombre que me vendió la última que le quedaba."
"- Espere: ¿dijo que la revista está agotada? Porque a mí me gustaría tenerla......¿entiende?"
Claro que entendí. A los dos minutos ya estaba cerrado el negocio. Le di al tipo la revista y él me dio una llave: la de la oficina que yo quería.
"Pero eso sí" - me dijo - "no se le ocurra mencionar que usted tiene los Expedientes X, porque se va a armar lío".
¿Entonces? Entonces les di el nombre de "Expedientes XXL" (más acorde a mi tamaño) y disfracé la oficina como un blog. Todo sea para despistar.
