domingo, 18 de octubre de 2009

"MAKING OFF" DE UN OVNI

Si leyeron el post sobre un OVNI en Galicia, habrán notado que el video era una pieza "demasiado buena" para ser verdad.

Un comentarista anónimo tuvo la gentileza de remitirnos el link hacia un video de Youtube que muestra, nada más y nada menos, el "making off" del supuesto OVNI gallego.
Aquí lo pueden ver:





Al parecer, la Agencia DDB y la productora de filmes Pendelton han querido rendir homenaje, a su manera, a Orson Welles y su famosa emisión radiofónica de "La guerra de los mundos" en 1938.

Ahora que se sabe el origen del video, parece que muchas personas interesadas en la ufología han descargado palos sobre los realizadores.
Por mi parte, que soy un entusiasta del tema, creo que han hecho un muy buen trabajo: el video es muy logrado, hasta demasiado quizás. Hay que felicitarlos.

Una vez más, queda flotando en el aire la discusión acerca de cuál sería una prueba definitiva sobre la existencia de los OVNIs, sobre todo en estos tiempos donde se dispone de un enorme abanico de medios para realizar fotos o videos "auténticos".

Pero de todo esto, ya hablaremos más adelante.

Nuevamente agradezco al comentarista anónimo por el dato.

martes, 13 de octubre de 2009

UN GOLPE RAPIDO


Los incidentes acontecidos en el Triángulo de las Bermudas superan completamente la lógica y hasta la imaginación.
Hoy voy a mencionarles uno que, en particular, bien podríamos llamar "un golpe rápido":

El 22 de diciembre de 1967, dos hombres abordaron el yate "Witchcraft" para un muy breve recorrido.
El propietario del barco era Dan Burack, un jovial empresario de 42 años. Burack era propietario de un hotel en Miami, pero su hobby era la navegación y, con los años, se había convertido en un experto con muchas millas en su haber.

Esa noche, invitó a un viejo amigo que estaba de visita en la ciudad: Patrick Horgan era el sacerdote de la iglesia de Saint Georges, en Fort Lauderdale. La idea de Burack era subir al yate y alejarse apenas un poco del puerto, a fin de que su amigo pudiera apreciar el bello espectáculo de la ciudad iluminada por decoraciones navideñas. Y así lo hicieron.


Alrededor de las nueve de la noche, Burack se comunicó por radio con la Guardia Costera.
Su mensaje indicaba que una de las hélices del "Witchcraft" estaba dañada, por lo cual habían anclado junto a una boya del puerto y solicitaba ser remolcado a su punto de partida (dos kilómetros atrás).

El yate en sí no tenía ningún problema y el clima era completamente apacible. El llamado de Burack obedecía, más que nada, a la prudencia: no deseaba forzar el motor con una hélice trabajando mal.

Apenas diecinueve minutos después de la llamada, una patrullera de la Guardia Costera llegó al lugar, pero no encontró absolutamente nada: ni el yate ni los hombres.
Se montó de inmediato una búsqueda en un área de 1.200 millas cuadradas, que fue ampliada enormemente con el paso de los días.
Finalmente, la búsqueda se dio por terminada el 28 de diciembre, sin efectuar ningún hallazgo ni obtener pista alguna de lo que pudo haber sucedido.

El "Witchcraft" era considerado insumergible, por los materiales con los cuales estaba construído: eso garantizaba que, aún inundado por completo, parte de su estructura permanecería sobre la superficie sin hundirse (cosa que era sabida por su dueño, por supuesto).

Hubo, sin embargo, algo que llamó la atención de la Guardia Costera cuando se procedió a efectuar el informe final.
Cuando Burack terminó de hablar con los oficiales para indicar su situación, antes de cortar la comunicación se pudo escuchar un comentario entre Burack y Horgan, que no iba dirigido al guardacostas:

"- ¡Jamás había visto algo así!"

Nunca se sabrá a qué se referían. Ni amigos ni yate fueron hallados.

(Nota aparte para los supersticiosos: el nombre del yate, "Witchcraft", significa "Brujería").

martes, 6 de octubre de 2009

UN DINOSAURIO INOPORTUNO


El estegosaurio fue un dinosaurio herbívoro que, al igual que los demás dinosaurios, se extinguió hace docenas de millones de años, mucho antes de que los seres humanos hicieran aparición sobre la Tierra.

Por eso mismo, resulta llamativamente misterioso un hallazgo realizado en el templo de Ta Prohm (Camboya).
Este templo, originalmente llamado Rajavihara, fue construído entre los siglos XII y XIII por mandato del rey Jayavarman VII, para que sirviera como monasterio y universidad budista.


La importancia de este templo se pone de manifiesto si decimos que albergó a unas 12.500 personas en su época de esplendor, según registros que se hallaron.
Pero todo tiene su ocaso: hacia el siglo XV, con la caída del imperio khmer, fue abandonado y progresivamente olvidado.

Recién a principios del siglo XX, los franceses darían los primeros pasos para la conservación y restauración de esta obra monumental.
Y entre miles de bajorrelieves y tallas, se encontraría nada menos que la figura de un estegosaurio:




La figura se halla presente en una esquina donde, a modo de lista taxativa, se muestran los animales que eran comunes a la zona y a la época: monos, búfalos de agua, aves, ciervos, etc.

A diferencia del astronauta de Salamanca, se sabe que no se trata de una falsificación o agregado posterior, por lo cual las posibilidades que se abren son por lo menos inquietantes.





Los científicos, entretanto, han hecho lo imposible para restarle importancia al asunto. Un grupo se pronunció, aún a falta de pruebas positivas, por la teoría de que se trata de una falsificación.

Otros, en cambio, prefieren pensar que los khmer encontraron un fósil de estegosaurio y, con los escasos conocimientos de la época, reconstruyeron una imagen del animal en vida.

No sé cuál de las dos teorías me resulta más disparatada, pues la primera exige una concienzuda obra de ingeniería (para sustituir una piedra tallada original por una falsificación de precisión milimétrica en sus características) y la segunda atribuye avanzados conocimientos de paleontología a una sociedad que no los tenía.

Por si fuera poco, se ha aventurado una tercer hipótesis: que la figura muestra en realidad..¡una vaca o un rinoceronte con un fondo de hojas de palmera!

Sin comentarios.


La ciencia no es infalible ni nada que se le parezca.
Y el pobre estegosaurio le ha dado ya un dolor de cabeza reciente a los científicos: en julio de 2009, se descubrió en España una huella de este animal que data del período Cretácico (hace unos 140 millones de años).

¿Por qué es importante esta huella? Porque deja en claro que los estegosaurios no se extinguieron en el Jurásico (como se afirmaba hasta ahora), sino que pasaron al período siguiente.

Además, hasta hace relativamente poco tiempo, se indicaba que los estegosaurios habían vivido en América del Norte exclusivamente. Luego, al descubrirse restos y huellas en Europa, se admitió que su hábitat era mayor.
Pero nunca fueron hallados en Asia, lo cual hace aún más misteriosa esta talla del templo.


En tren de broma, podemos pensar que la respuesta la tenga Susana Giménez.
¿Recuerdan el episodio del "dinosaurio vivo"?

Pueden verlo a continuación (a quienes visiten el blog desde otras latitudes, les aclaro que se trata de una conductora argentina de programas de entretenimientos, no muy entendida en temas científicos por cierto...)




Pero aún sin entrar en terrenos escabrosos, resulta muy difícil explicar lo que no tiene explicación.
Se escuchan opiniones.

viernes, 2 de octubre de 2009

OVNIS POR GALICIA


Fresquito, fresquito, llega este video acerca de un OVNI interceptado.

A estar por lo que se ve, un barco de pescadores gallego estuvo donde no debía y en el momento en que no debía.
Como resultado, le "invitan" a retirarse, en medio de lo que parece un operativo de la fuerza aérea española.

Supongo que en días próximos se comentará bastante la autenticidad y origen de este video, así que se los dejo para que vean y formen su propia opinión.



martes, 29 de septiembre de 2009

MISTER CROWLEY


Probablemente muchos de ustedes conozcan la canción "Mr. Crowley", de Ozzy Osbourne.
Pero quizás no sepan a qué personaje hace referencia.

El señor Crowley es Aleister Crowley, nacido como Edward Alexander Crowley en Gales en 1875. Provenía de una familia darbysta, o sea, de la rama más rigurosa del protestantismo anglicano.

Hijo de un hombre de fortuna, Crowley estaba destinado a continuar los negocios familiares. O por lo menos, eso parecía hasta que sus circunstancias cambiaron por completo: su padre falleció en 1886 y pasó a ser criado por dos tías "solteronas" que dejaban poco margen de maniobra al jovencito. O más bien, le crearon una atmósfera rígida y asfixiante en su vida.

Por eso, cuando ingresó a la Universidad de Cambridge y, por tanto, pasó a vivir lejos de su casa, el veinteañero Crowley encontró toda la libertad que ansiaba.
Casi de inmediato, cambió el patronímico Alexander por su forma galesa Aleister. Y comenzó a escribir poesía erótica .

Consumado atleta, es el alpinismo lo que pasa a interesarle luego. Y así se integra en una expedición que escala el Himalaya en 1902. Según parece, es durante ese viaje que empieza a estudiar las cuestiones metafísicas y esotéricas de las culturas antiguas. Con el resultado de que, a su regreso, es presentado por compañeros de Cambridge y admitido en una sociedad secreta, la Ordo Templi Orientis (OTO).

La OTO es una de las tantas y tantas órdenes esotéricas presentes en la sociedad europea de principios del siglo XX.
Pero a diferencia de la mayoría, no sería una simple sociedad inocua destinada al entretenimiento de algunos burgueses. Al parecer, sus directivos perseguían el poder temporal y espiritual.

¿Cómo puede suceder esto? Es muy sencillo.
Según los investigadores dedicados al tema, la mayoría de las sociedades secretas funcionan en base a dos círculos: uno exterior, donde se mueve la mayoría de los "adeptos" y otro interior, integrado por unos pocos, que son quienes mueven los hilos y definen los objetivos y el accionar de la sociedad.

Algo de ello debió intuir Crowley, pues una vez que estuvo integrado a la OTO, fue captado por otra orden mucho más secreta y exclusiva, que utilizaba esporádicamente a la OTO para "reclutar" posibles miembros: hablamos de la Golden Dawn (Alba Dorada).

Lo poco que se sabe del origen y objetivos de la Golden Dawn, indica que sus miembros buscaban el desarrollo de las facultades ocultas del ser humano, por medio de la magia operativa.
Para ello, trabajaban en base a diversas fuentes, que iban desde los rosacruces y los francmasones hasta la teosofía y los escritos de John Dee.

No se vaya a creer que eran un montón de ignorantes los que integraban la Golden Dawn.
Más bien sucedía todo lo contrario, era la reunión de una serie de personalidades bastante fuertes:


  • Dion Fortune (seudónimo de Violet Firth, escritora británica)

  • Arthur Machen (escritor y periodista galés)

  • William Butler Yeats (poeta y dramaturgo irlandés, Premio Nobel de Literatura)

  • Algernon Blackwood (escritor del "círculo de Lovecraft")

  • Bram Stocker (escritor, autor de "Drácula")

  • Auguste Rodin (famoso escultor francés)

  • Gustav Meyrink (escritor austríaco)

  • A.E. Waite (historiador de la alquimia y los rosacruces)

  • Samuel L. Mathers (ocultista, cuñado del filósofo Henri Bergson)

En este grupo, Crowley se sintió como pez en el agua. Por lo menos, hasta que comenzó a querer ir mucho más allá de lo que el grupo estaba dispuesto a transgredir.

Las desavenencias se hicieron presentes con el tiempo y Crowley se retiró para fundar su propia orden: Astrum Argentum.
Viajó por el mundo, principalmente con destino a lugares que fueron asiento de antiguas culturas. Publicó decenas de libros de temas esotéricos y una revista llamada "The Equinox" (El equinoccio).

Algunas versiones indican que el propósito de los viajes de Crowley no sería precisamente de índole ocultista: habría trabajado como agente al servicio de la inteligencia británica.

De vuelta a Europa, sería expulsado sucesivamente de España y Portugal. Se instala entonces en Sicilia, pero el gobierno de Mussolini le expulsa también de allí. De Italia pasa a Túnez, de allí a Alemania y luego a Inglaterra, para recalar finalmente en Francia. Y expulsado de Francia (como no podía ser de otra manera), vuelve a Inglaterra.

Los motivos de sus expulsiones y deportaciones son una colección de excesos, rituales sexuales, uso de estupefacientes y hasta acusaciones de satanismo, celebración de misas negras, etc.


"Chemical Wedding" (Bodas químicas) es una película del año 2008, donde se hace un retrato bastante duro del señor Crowley.
El film imagina lo que sucede cuando unas jornadas académicas sobre realidad virtual terminan por traer nuevamente a la vida a nuestro famoso mago Aleister, quien comienza a realizar sus más desenfrenadas fantasías y, según parece, no hay quien pueda detenerlo.

El film toma algunos aspectos que estuvieron presentes en la vida de Crowley: la Universidad de Cambridge, una mujer pelirroja que simboliza la "mujer escarlata" (apodo que Crowley usaba para una de sus esposas), un profesor de apellido Mathers (como S.L. Mathers, rival de Crowley en la Golden Dawn), etc.

Quien esté interesado en saber algo más de la película, tiene un link por acá.



Crowley moriría en Hastings en 1949. Y hasta su funeral sería un evento cargado de excesos.
Le velaron vestido de túnica blanca y escarlata, luciendo una corona, cetro y puñal ceremonial.
El cortejo que le acompañó hasta Brighton (donde fue cremado) parecía más una procesión pagana que otra cosa.

El Jefe de Justicia de Brighton se limitó a decir que Crowley fue "el ser más inmundo y perverso del Reino Unido". Parece haber suficientes testimonios que avalan que, si no llegó a ser algo semejante, pues tampoco fue un buen samaritano.

Por último, les dejo este link, que conduce a la página de la "Golden Dawn" actual (en Argentina) y un video de Ozzy interpretando el tema "Mr. Crowley", que mencioné al principio del post.





Pese a que la letra del tema no es precisamente una apología del personaje, existe una leyenda urbana que pretende que el propio Crowley (muerto décadas atrás) se le apareció a los Black Sabbath alucinados por las drogas, para hacerles entrega de unas cruces de plata que les darían protección especial.

Como sea, no fueron los únicos músicos que estuvieron vinculados al recuerdo del mago: los Beatles pusieron su rostro en "Sargent Pepper", Jimmy Page compró una casa donde Crowley vivió, la banda Joy Division "tomó prestado" algún verso de un libro del mago para sus letras y, finalmente, la gente de Iron Maiden le tendría entre sus lecturas preferidas.


O sea, el rock le dio un sorprendente giro a un personaje bastante enigmático por sí solo.

sábado, 26 de septiembre de 2009

CUANDO EL TAMAÑO SÍ IMPORTA


El 15 de febrero de 1965, un avión de pasajeros surcaba el cielo del Pacífico. Era una noche tranquila y, a bordo de la nave, reinaba la camaradería: el vuelo consistía en un charter de personal del ejército y la fuerza aérea de USA, que volvía al servicio en Japón después de gozar de permisos para visitar a la familia.

Faltando una hora para llegar a Tokio, los pasajeros no dormían. Todos tenían anécdotas para contar y fotos para mostrar a los demás.
De pronto, el radar de navegación de la cabina captó tres enormes objetos en su pantalla.

Lo primero que pensó el operador fue que el instrumento estaba funcionando mal. Y los pilotos estuvieron de acuerdo con él, ya que jamás habían visto unos ecos tan grandes en una pantalla de radar.

Pero antes de que pudieran decir algo más, un brillo rojizo iluminó la cabina. Mirando hacia arriba y a su izquierda, el capitán apenas atinó a señalar a los otros la causa de dicha luminosidad: tres enormes objetos de forma ovalada descendían a gran velocidad, en dirección al avión.




El capitán pensó en iniciar una maniobra de giro, pero no tuvo tiempo. Los tres objetos redujeron la velocidad y estabilizaron su vuelo a la altitud del avión, manteniendo la formación cerrada.

Cuando volvieron a consultar el radar, los tripulantes quedaron horrorizados: los objetos se hallaban a ocho kilómetros de distancia y, aún así, parecían ser enormes.
En eso, ingresó a la cabina uno de los pasajeros: un oficial de la fuerza aérea que, al parecer, deseaba observar mejor a los OVNIs.

El capitán de a bordo le ofreció al militar la radio, esperando que enviara un mensaje de emergencia y pidiera el envío de cazas desde Okinawa.

Pero el hombre, tras inspeccionar detenidamente el tamaño de los objetos, le dijo al piloto que no pensaba hacer tal llamada: a su juicio, aunque los reactores lograse llegar a tiempo, estarían indefensos frente a semejantes naves.

Esta parte del episodio es muy interesante, porque representa la primera vez que un oficial de la fuerza aérea de USA reconocía que los aviones de combate usuales se verían inermes ante tales aparatos desconocidos.



Vista la situación, el oficial se dedicó a calcular minuciosamente el tamaño de las naves en base a su distancia y el horizonte visual.
Finalmente, llegó a una conclusión bastante aterradora: las naves debían tener unos 600 metros de largo o más.

Se mantuvieron en formación con el avión por unos pocos minutos más. Luego comenzaron a subir en un ángulo muy agudo y, acelerando hasta unos 2.200 kilómetros por hora, se perdieron de vista.

Cuando llegaron a destino, todos fueron interrogados por oficiales de Inteligencia.
A uno de los tripulantes no le gustó mucho la "advertencia" de guardar silencio sobre el asunto y, puesto que no era militar, no se consideró obligado: hizo llegar un informe al NICAP (organismo privado de USA que investigaba el fenómeno OVNI).

El NICAP manejaba con mucha cautela los casos, por lo cual estudió en detalle las posibilidades del radar de a bordo, la descripción de los objetos observados y la performance que realizaron al alejarse del avión a esa velocidad.

Por pura casualidad, en una de esas reuniones técnicas donde se evaluó el caso, estaba presente uno de los sicólogos del organismo, una persona muy circunspecta que solía dedicarse a evaluar la confiabilidad de los testigos, pero que se había especializado profesionalmente en sicología de masas.

Parece que, en medio de los análisis que se estaban llevando a cabo, el sicólogo pidió la palabra y le dijo a los científicos presentes:

- "Caballeros, creo que hay algo que están pasando por alto. No menos importante que calcular el tamaño exacto de esos objetos o el método de propulsión que puedan utilizar, hay que entender una cosa con claridad: si esas naves gigantescas hubieran descendido sobre una ciudad en vez de hacerlo sobre el océano, no habría habido manera de detener el pánico."

Y yo estoy de acuerdo con él.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

EL METODO (DE HACER DINERO)


Con esa carita, yo no le hubiera comprado un coche usado a este hombre.
¿Quién era? Lafayette Ron Hubbard.

No les suena, ¿verdad? Pero si les digo que fue el fundador de la cientología o cienciología, el culto al que Tom Cruise dio fama mundial, van a darse cuenta.

L. Ron Hubbard nació en 1911 en Nebraska (USA). Sobre su juventud, sus estudios y primeras actividades, es muy poco lo que puede afirmarse categóricamente.

¿Por qué? Porque sus biografías "oficiales" afirman cosas que algunos investigadores han desechado prontamente:
  • Parece que en vez de "recibir enseñanzas directas de hombres sagrados de la India, China y el Tíbet"....resulta que simplemente tuvo algunas charlas informales con un amigo de su padre, que estudió sicología con Freud en Viena.

  • En cuanto a "titularse de ingeniero civil y físico nuclear en la Universidad George Washington"....el buen Ron apenas concurrió un par de años y se fue sin culminar nada.

  • Y de sus "hazañas militares en la Segunda Guerra Mundial".....quedan testimonios de que lo único relevante sucedió cuando provocó una confusión mayúscula en sus superiores, al atacar durante dos días un submarino inexistente.

No parece un comienzo de fiar, ¿no?

Lo único que puede concluirse razonablemente, es que Hubbard sería del tipo de persona que busca "darse lustre" a cualquier precio, inventando laureles si es necesario. Y esa desbocada imaginación fue la que puso en marcha al dedicarse a una carrera más razonable: escritor.





Ya antes de la guerra, Hubbard había comenzado a publicar sus relatos y novelas cortas, principalmente en revistas.

Con el tiempo, sería conocido como autor de fantasía y ciencia-ficción, aunque también exploró otros géneros como las aventuras y el western.

Pero muy pronto comenzó a dejar de lado la ficción, para pasar a concebir algo pretendidamente serio y académico. Así fue como escribió un refrito de ideas entre místicas y sicológicas, le añadió una buena dosis de jerga técnica de su propia invención y lo presentó como un sistema de autoayuda: había nacido la Dianética.

Al igual que en todas las épocas, una buena forma de dar prestigio a un texto era lograr que alguien con diplomas escribiera un prólogo. Y Hubbard le envió el manuscrito a cientos de profesionales, hasta que al fin un médico aceptó prologar su obra.

Al mismo tiempo, retomó brevemente la ciencia-ficción, para escribir un par de relatos donde la Dianética era presentada como una doctrina de sanación del ser humano (o sea, validando a través de la ficción lo que quería presentar como sistema científico).




El libro "Dianética: la moderna ciencia de la salud mental" se publicó en 1950.
Obtuvo malas críticas y francas ironías de parte de la comunidad científica, aunque logró vender 150.000 ejemplares en su primer año de publicación.

Hubbard continuó con su mecanismo de validar la obra dándole un barniz científico: creó "centros" donde se enseñaba la Dianética y una "fundación" sobre el tema.

Hacia 1952, trasladó su centro de operaciones a Phoenix (Arizona, USA) y convocó a una conferencia de prensa, en la cual declaró que estaba en condiciones de fundar "una filosofía religiosa aplicada" (según sus palabras), a la cual llamó "Scientology" (Cientología o Cienciología en castellano).

Muchos investigadores de este culto señalan que, detrás de ese cambio (el pasar de un seudo-sistema sicológico a una religión), la única motivación era expandirse más, obtener más dinero y quedar exento de impuestos (lo cual no es poca cosa).

Y las cosas comenzarían a rodar a lo grande: de Arizona a New Jersey, de allí a Washington, luego cruzaría el océano para expandirse a Gran Bretaña y Dinamarca, etc., etc.
El dinero llegaría de muchas formas, pues se cobraba por libros, cursos, sesiones y muchas cosas más (que son "necesarias" para los fieles si pretenden "progresar").

Pero este tipo de curros suele tener un límite: para mediados de los años '60, las actividades de la Cienciología estaban bajo investigación en Gran Bretaña, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y Canadá.

Como resultado de ello, Hubbard decidió mantenerse en una especie de prudente "movimiento constante": en vez de fijar residencia en un país, pasó a vivir en un yate que recorría el Mediterráneo, seguido de las embarcaciones de sus seguidores.

Aún así, no zafó del todo: hallándose en Grecia (donde recalaba frecuentemente) en 1969, tanto él como 200 de sus "seguidores navegantes" fueron declarados "indeseables" por el gobierno y se les dio un ultimátum (en 24 horas debían abandonar el país).

Los años '70 también traerían sus problemas al pobre Ron: en 1977 el FBI caería sobre los centros y la fundación radicados en USA, encausaría a todos los dirigentes por conspiración y luego los hallaría culpables (incluyendo a Hubbard, que ya había puesto distancia).

Después del FBI llegaría el turno del IRS (el equivalente yanqui de la DGI), que encausaría a Hubbard y los suyos por evasión de impuestos (igualito que con Al Capone, ¿vio?).

Y luego se multiplicarían las causas penales y las demandas y apelaciones por todo el mundo: Francia, Gran Bretaña, Australia, etc. (aunque el buen Ron nunca estaba presente para poner la cara).

Los años '80 comenzaron con un retorno de Hubbard a sus raíces: la ciencia-ficción.
En 1982 publicó "Battlefield Earth" y posteriormente "Mission Earth" (saga de diez volúmenes). La muerte le llegó en 1986, cuando estaba planificando nuevas novelas y en momentos en que la revista Forbes estimaba los ingresos anuales de la Cienciología en unos bonitos 200 millones de dólares.

Algunos podrían pensar que, muerto Hubbard, se terminaría la Cienciología.
Pero como todo buen negocio, siempre encuentra quien quiera hacerse cargo. Para ser más exactos, la corporación RTC (Religious Technology Center), que maneja las marcas registradas "Dianética", "Cienciología" y "Ron L. Hubbard", continuó con sus actividades.

Por supuesto, toda empresa necesita de un buen marketing para vender su producto.
Pero una "iglesia" no suele, por ejemplo, pagarle a un personaje notorio para que le haga publicidad (como bien podría hacer una marca de ropa o de coches).

¿Entonces? Entonces, la solución es reclutar algún famoso medio incauto (en mi barrio le llamarían "un gil") para que se una a la congregación y, sin pagarle un sólo dólar, haga propaganda (propiamente dicha) de la iglesia.

Aquí es donde aparece este salame:



Y no vayan a creer que es el primero o el único: ya desde mucho antes que Tom Cruise, el mismísimo John Travolta se involucró en la Cienciología (al punto que fue el principal impulsor de que "Battlefield Earth" se llevara a la pantalla grande, actuando él mismo en el film).

En una palabra: no es que por ser famosos, sean más inteligentes que el ciudadano común.

Denuncias acerca de las actividades de la Cienciología y su carácter de simple negocio, fueron hechas en muchos medios, en varias oportunidades.
Por poner un ejemplo, la revista "Time" le dedicó una investigación especial que llamó a las cosas por su nombre: "Cienciología: el culto de la codicia"




Y son varios los periodistas que han analizado la forma en que la Cienciología capta aspirantes y obtiene poder sobre ellos.
Por ejemplo, lo que antiguamente era prerrogativa del cura del pueblo, que mediante la confesión terminaba por saber las malas acciones de todos y podía manejar esa información a su conveniencia, también es botín apreciado en la Cienciología.

Por medio de extensos tests y cuestionarios (donde a veces se usa un polígrafo), los "asesores" terminan por saber muchos secretos acerca del novato. Y en consecuencia, pasan a tener poder sobre la persona.

Nada nuevo bajo el sol, me parece (aunque el disfraz sea diferente).