sábado, 16 de mayo de 2009

NI UN NOBEL PARA LOS MATEMATICOS BANDIDOS



Los Premios Nobel cuentan también con una serie de leyendas en su haber.
Hoy nos vamos a ocupar de una muy peculiar:

¿Por qué no hay un Premio Nobel de Matemática?

Si piensan que hay una respuesta correcta para la pregunta, están equivocados.
Lo cierto es que, cuando Alfred Nobel instauró los premios que llevan su nombre, pensó en cinco "categorías" al respecto:
  • Física
  • Química
  • Medicina
  • Literatura
  • Paz

Con el tiempo, a iniciativa del Banco de Suecia, se agregaría un sexto premio: el de Economía. Pero de Matemática, nada. ¿Por qué?

Algunos han especulado con que la Matemática era una disciplina que no interesaba a Alfred Nobel personalmente. Había realizado trabajos interesantes en Química y Física, tenía una amplia gama de intereses literarios, entendía que la Medicina actuaba en provecho del ser humano y era un idealista que aspiraba a la Paz mundial. Punto.

Pero Nobel no era tonto y, aún más, estaba muy al tanto de los progresos científicos de su época. Por lo cual no pudo "obviar" la importancia de la Matemática, tanto pura como aplicada. Entonces esa "explicación" no parece razonable.


También se ha dicho que, si no hay Nobel de Matemática, es porque ya existían otros importantes premios en esa disciplina. Entre ellos, uno que instauró el propio rey de Suecia (Oscar II), por lo cual Alfred Nobel no quería competir mediante otro premio similar.

Es una explicación plausible, pero lo cierto es que también en otras de las disciplinas había multitud de premios y competiciones vigentes (pienso sobre todo en Literatura). Así que no me cierra del todo esa explicación.

¿Entonces? Entonces veamos que dice la leyenda: que Alfred Nobel no instauró un Premio de Matemática porque supo que su esposa le estaba siendo infiel con el principal matemático de Suecia, Gosta Mittag-Leffler.

He aquí una foto del culpable:


¿Hay un atisbo de mirada lujuriosa? ¿O el buen Gosta estaría abstraído entre funciones y derivadas? Ustedes deciden, porque la Historia no se ha pronunciado.

Lo que se sabe es que Nobel nunca se casó, pero mantuvo una relación estable por muchas décadas con Sophie Hess, una dama vienesa. Y sería esa misma dama la que...se iba a hacer "numeritos" con el matemático sueco.

Enterado Nobel, decidió no hacer lugar a la Matemática en su lista de disciplinas premiadas. Porque, encima de todo, el buen Gosta tenía gran chance de ser uno de los distinguidos.

¿Tras cuernos, premios? No, ni lo pienses.
O por lo menos, es lo que dice esta leyenda urbana del mundo de la ciencia.



Lo que faltaba: Homero con cara de "yo no fui".

martes, 5 de mayo de 2009

BURLA ESPECTACULAR


Por estos días, ha vuelto una vez más a circular por mail un mensaje ya reiterado en años anteriores.
Titulado como "Marte espectacular", pretende "informar" sobre determinadas noches en las cuales el planeta Marte se vería con mayor brillo y tamaño que la propia Luna llena.

Como es característico de los "hoaxes" o cadenas engañosas, el mensaje tiene la apariencia de ser cierto y de estar basado en datos científicos.
Por ejemplo: es lógico que usted dude de semejante afirmación, pues nunca hemos visto con semejante nitidez y tamaño a dicho planeta. Para subsanar esto, el mail indica que es "un acontecimiento único en la vida" y que "no se repetirá hasta el año 2067", etc., etc.


De esa forma, sumando además algunos datos que parecen serios y confiables, se está diseminando esta mentira en cadena. La última vez fue, si no estoy errado, en el año 2007, cuando se anunció "el gran acontecimiento" para la noche del 27 de agosto de ese año.

Y según pude averiguar en Internet, la vez anterior fue en el año 2003, cuando también circuló profusamente el aviso de esta "maravilla astronómica".

En fin, lamento comunicarles que todo es un fraude. Así que no salgan de madrugada a tomar frío a la Rambla, pretendiendo ver a Marte. Lo más probable es que alguna banda de "planchas" los asalte y terminen en calzoncillos. Y con gripe.


lunes, 4 de mayo de 2009

MENTIRAS VERDADERAS


En el mundo en que vivimos, no siempre resulta fácil discernir la verdad de la mentira.
Más aún cuando las "explicaciones oficiales" no explican nada.

Vayamos a los hechos: una mañana del pasado mes de abril, los residentes de Nueva York alzaron la vista al cielo y se encontraron con su peor pesadilla.

Un Boeing 747 volaba a muy baja altura, seguido de cerca por dos aviones de combate. Mientras el avión de pasajeros hacía giros sobre Manhattan y la estatua de la Libertad, los dos cazas F16 rugían sobre la ciudad.

No hacía falta ser un genio para sacar conclusiones rápidas: todo hacía pensar que estaba sucediendo algo parecido a lo del famoso día "11 S".



La alarma se disparó de inmediato en la cabeza de la gente. Los edificios del distrito financiero se vaciaron de trabajadores, las llamadas a la Policía saturaron las líneas, el tránsito colapsó y se produjeron algunos accidentes. La gente quería irse lo más rápido posible del lugar.

La agonía se prolongó por media hora, tiempo en el cual el Boeing siguió girando a muy baja altura sobre la ciudad en pánico.

De pronto, tan abruptamente como habían aparecido, los tres aviones se fueron de allí. Poco a poco, muy lentamente, las personas se aplacaron. Los noticieros especulaban sobre lo sucedido: ¿un ataque fallido, tal vez?

Finalmente, llegó un comunicado oficial sobre el incidente: un señor con cara de "vocero oficial" y expresión de vendedor de autos usados, convocó a conferencia de prensa en la Casa Blanca.



Reunidos los periodistas, se les dio la versión oficial de lo acontecido: el avión de pasajeros era el "Air Force One", o sea, el avión presidencial. Y había dado unas vueltas sobre la ciudad a baja altura, porque querían fotografiarlo sobrevolando lugares emblemáticos. Los aviones de combate estaban, simplemente, haciendo eso: fotografiando al Boeing presidencial.

De acuerdo al comunicado, el vuelo había sido autorizado correctamente. Y la Casa Blanca lamentaba lo sucedido. Punto.

Todo sonaba tan disparatado, que pronto los periodistas más veteranos comenzaron a especular. Y sus especulaciones se vieron acompañadas por datos: un oficial de la Fuerza Aérea (que pidió no ser identificado), le dijo a un periodista que la versión oficial era una mentira, pero que no podía contarle la verdadera naturaleza de la misión de vuelo.

Además, los reporteros acudieron al Jefe de Policía de la ciudad y le preguntaron por qué motivo no se había informado a la población antes de que el vuelo "fotográfico" se realizara, a fin de evitar el pánico.
La respuesta los dejó atónitos: la Policía sabía del vuelo con anticipación, pero tenía prohibido informar sobre el mismo.

En suma: otro asunto más donde nadie va a poder separar la verdad de la mentira.

¿HOMBRE LOBO EN ZAPICAN?


Alertados por el amigo Mariolo es que subimos este post: la pequeña localidad de Zapicán (Lavalleja, Uruguay), con apenas 300 habitantes, fue visitada por un hombre lobo.

O al menos, eso es lo que dicen algunos de sus pobladores.

Durante un tiempo se dieron estos sucesos, que no estaban vinculados con la Luna llena sino con un día de la semana en particular: los miércoles.
En esas noches se producían los incidentes, que no pueden ser calificados como "ataques" , ya que nadie fue lastimado por la extraña criatura. Aunque algunos se llevaron unos sustos tremendos, eso sí.

En particular, un joven y una señora mayor fueron quienes tuvieron la desdichada oportunidad de verlo más de cerca. Describieron a un ser de mucha fuerza y agilidad más allá de lo normal, pero no alcanzaron a captar qué era lo que pretendía, ya que se limitó a aparecer de improviso y proporcionarles una fenomenal impresión.


Por supuesto, en busca de respuestas menos fantasiosas, hay mucha gente que se limita a opinar que se trata de "algún gracioso disfrazado".
Y hubo personas dispuestas a darle su merecido, saliendo armados y con perros a fin de terminar sus andanzas.

Pero fueron disuadidos por la Policia local, quien pidió que cesaran estas "cacerías" antes de que alguien saliera lastimado.
De todas formas, la comisaría fue reforzada con efectivos de Batlle y Ordóñez, localidad cercana a Zapicán, a fin de brindar seguridad.

El tiempo pasó y las apariciones cesaron abruptamente, tal como habían comenzado.
Como siempre que se tratan estos temas, cada quien es dueño de pensar lo que quiera: ¿sería un lobizón o un muchacho aburrido?

Vaya uno a saber.
Mientras opinan, escuchen en este video a La Unión con su tema "Lobo Hombre en París":



sábado, 25 de abril de 2009

INFIERNO EN LAS SIERRAS


En tiempos no tan lejanos, hubo mucho "agite" periodístico acerca del llamado "peligro de las sectas", tanto en este país como en el mundo.

Más allá de algunas publicaciones puntuales y especializadas, de nivel más bien académico, creo que la obra de divulgación más difundida en Uruguay al respecto fue un libro del padre Elizaga: "Las sectas y las nuevas religiones a la conquista del Uruguay".

De lectura fácil, resulta bastante interesante. Aunque en su ánimo de brindar una visión abarcativa, me parece que termina metiendo en la misma bolsa a agrupaciones que no tienen nada en común. Pero eso es harina de otro costal.

Lo que quiero comentarles hoy es otro detalle de ese libro, que me llama poderosamente la atención: el hecho de que no se incluya ni mencione al "enemigo directo" de la Iglesia, o sea: las sectas satánicas.


Por supuesto, no me estoy refiriendo a los cuatro impresentables que por escuchar bandas de "black metal", hacer "cuernitos" con los dedos y emborracharse con bebida berreta, creen que son tremendos diabólicos.

Pienso, en cambio, en personas bastante más sofisticadas que eso. Gente que asume el satanismo como una filosofía de vida y, agrupada, constituye una secta. No tengo dudas de que tienen presencia en Uruguay. Les cuento por qué.

Bastantes años atrás, yo vivía por Malvín. En los trayectos de ida y vuelta hacia el trabajo, lugares de estudio y demás, hubo una casa que me llamó la atención: cercana a la fábrica de vidrio que ya no existe, se levantaba una vivienda que tenía inusuales adornos en sus rejas: dragones extraños.

No hubiera pasado de ser algo anecdótico, pero un día, hojeando un diario cualquiera, me encuentro con un reportaje donde muestran ese lugar: resulta que el dueño de casa, un hombre ya mayor, profesaba el satanismo y había sido entrevistado al respecto.

Mostraba entre sus pertenencias algunas piezas arqueológicas provenientes de todo el mundo, siempre con un denominador común: representaban dioses rebeldes, personajes mitológicos asociados a la "caída" del ser humano y así por el estilo. Y su pieza principal era un trono de tamaño natural, que afirmaba haber construído él mismo según los existentes en ceremonias antiguas.

Nada del otro mundo, después de todo. Puesto que siempre me he afiliado a la opinión de que "la casa de un hombre es su castillo", no me pareció mal que el tipo tuviera esos objetos antiguos, si le causaba un cierto placer estético.

Pero hubo un detalle del reportaje que fue más allá de las costumbres de un señor excéntrico: el hombre indicó que se realizaban reuniones de culto periódicamente en su hogar, con personas que compartían sus creencias.

Nunca más supe de algo similar a esto, hasta que topé con otro reportaje de un diario montevideano, donde se informaba de la fundación de una Iglesia Satánica en la ciudad de Minas:



Palabras más o menos, la nota periodística recoge los dichos de una persona que se oculta tras un seudónimo ("hermano Andrex") y cubre lo que sería la formación de la primer congregación de culto satánico en Uruguay.

Luego de darle varios palos a la "doble moral del católico", el entrevistado hace una curiosa observación: "Los mayores propulsores de Satanás han sido la Iglesia Católica y los nuevos pastores electrónicos".

También, a lo largo de la nota, se hacen algunas precisiones sobre el número de miembros (que se establece en cientos), las prácticas que realizan y sus fundamentos filosóficos (entre los que se cuentan los escritos de Anton La Vey).

Verdaderamente, un tema como para quedar perplejo.

Si les interesa la nota, pueden repasarla en este link.



Y a los amigos minuanos, les aconsejo prudencia: no sea cosa que tomen por inocente fogón de amigos, lo que resulte ser un aquelarre o misa negra. Porque todo es posible.

miércoles, 22 de abril de 2009

CORREO DESDE LA DIMENSION DESCONOCIDA


David Conn es un corredor de seguros que vive en Hudson, Ohio (USA). Dado que su trabajo lo amerita, mantiene desde hace años un apartado postal en esa ciudad, cosa útil a la hora de recibir notificaciones y documentación desde el resto del país.

La semana pasada, cuando fue a chequear rutinariamente su correspondencia, se encontró con algo totalmente fuera de lo común: una tarjeta postal remitida en 1962 desde Montana.



La tarjeta estaba firmada por "Fran y Polly", estaba dirigida a "Marion", llevaba sello y matasello de hace 47 años, luciendo un texto manuscrito donde los remitentes aseguraban que estaban "pasando una temporada maravillosa en Montana".

Puesto que nuestro buen corredor de seguros no conocía a nadie con esos nombres, pensó que se trataría de algún error y decidió consultar en la propia oficina de Correos. El resultado dejó a todos perplejos:

Se pudo determinar que el apartado postal pertenecía en 1962 a la señora Marion White (fallecida en 1988), quien fue en sus tiempos editora en jefe de un periódico local.

De acuerdo a lo que se investigó en las oficinas del periódico, "Fran y Polly" eran seguramente Fran Murphey (un reportero) y su esposa, ambos amigos de la señora White, fallecidos en 1998.




¿Cómo y por qué apareció esa postal ahora? Nadie lo sabe.

El jefe de la oficina de Correos aventuró una explicación bastante disparatada: que la postal quedó trabada en un tubo de distribución de cartas durante todo este tiempo.

Parece más lógico que haya llegado de la Dimensión Desconocida.

miércoles, 15 de abril de 2009

KAMIKAZE


El señor de la foto se llama Adam Leon y es un ciudadano canadiense de 31 años, mereciendo realmente el apelativo de kamikaze.

Al parecer, el buen Adam se levantó un día sintiéndose tremendamente deprimido. Y tomó entonces la decisión de poner fin a su vida.
Siendo un tipo complicado, no se pegó un tiro ni se arrojó al paso de un tren. Tampoco se sentó a ver una maratón de "Gilmore girls" en la TV (quizás porque consideró que hubiera sido una muerte espantosa).

¿Qué hizo entonces? Puesto que estaba aprendiendo a pilotear avionetas, decidió robar una y estrellarse con ella.

Acudió entonces a su academia de vuelo, robó un Cessna 172 y despegó del aeropuerto de Thunder Bay (Canadá).


Una vez en el aire, parece que no tuvo suficiente coraje como para estrellarse. Continuó volando sin rumbo definido, sabiendo que contaba con combustible como para ocho horas.

Al cabo de un rato, es probable que haya cambiado de idea. Tal vez la vida no le pareció tan mala después de todo. Capaz que el aire frío le despabiló las cuatro neuronas al mismo tiempo. Quién sabe.

Pero en eso le dio por mirar para el costado y ésto es lo que vio el buen Adam:



Sucede que el muy abombado había dejado atrás Canadá y estaba en espacio aéreo estadounidense.

A causa de eso, en el cuartel general del NORAD, trescientos metros bajo una montaña, se habían disparado todas las alarmas. Seguramente, un montón de generales se relamía pensando en dispararle unos cuantos misiles al blanco marcado en el radar, para "neutralizarlo".

Suerte que a alguien con un poco de criterio (probablemente el cocinero del cuartel) se le ocurrió enviar una patrulla para investigar el asunto. Y así fue que mandaron dos F 16 para identificar al intruso.


Los pilotos de los aviones de combate trataron de entrar en contacto con Adam, pero éste no les respondió ni por radio ni mediante señales. De modo que se limitaron a acompañarlo y esperar órdenes.

El Cessna siguió adelante y, cuando sobrevoló Madison, las autoridades ordenaron evacuar el capitolio estatal por precaución (o sea: que se salve el Gobernador aunque a vos te caiga el avión en la cabeza).
Pero el buen Adam siguió hacia el sur sin inmutarse.

Al final, después de unas horitas de vuelo, decidió aterrizar en una ruta y entregarse.



De acuerdo a lo que se pudo averiguar, el pobre Adam estaba en tratamiento por su depresión.
Luego de planear el suicidio, no tuvo el valor para llevarlo a cabo. Pero (según declaró) al ver aparecer a los cazas, pensó que lo derribarían y lograría su propósito.

Por esos misterios de la vida, los militares yanquis se comportaron con sentido común (no me digan que no es tema para un Expediente XXL).