domingo, 6 de septiembre de 2009

EL ULTIMO PROCESO POR BRUJERIA EN OCCIDENTE


Imagino que pensarán, dado el título del post, que voy a hablarles de algún suceso acontecido en los siglos XVI o XVII. Pero no.
Resulta que el último proceso en toda regla seguido en Occidente, contra una persona acusada de brujería, se llevó a cabo en Inglaterra en 1944.

Helen Duncan, que así se llamaba la acusada, había nacido en Escocia en 1898. Casada y madre de seis hijos, tenía la reputación de ser una médium en toda regla. Es que, tanto entonces como ahora, son varias las agrupaciones metafísicas que sostienen la posibilidad de comunicarse con los espíritus.

Técnicamente, esta comunicación no podría realizarla cualquier persona, sino aquella que está especialmente dotada para hacerlo: un médium.

La Sra. Duncan fue muy solicitada en los años '30, pero cuando la Segunda Guerra Mundial estalló y las bajas inglesas se multiplicaron, fueron cientos las personas que deseaban comunicarse con sus parientes fallecidos o saber qué suerte estaban corriendo sus seres queridos en medio del conflicto.



De acuerdo a las teorías espiritistas en boga por entonces, las sesiones (a las cuales la Duncan cobraba entrada) se iniciaban con esta señora sentada en un rincón, apartada de los asistentes.

Se suponía que, al entrar en trance, la médium producía un "ectoplasma" (algo asi como una materialización), por lo cual se hacía presente y visible alguno de sus "guías espirituales", que tomaban control de la mujer.

En una sesión de enero de 1944, sucedió algo bastante inusual: en el momento en que se iniciaba la "materialización", dos hombres corpulentos que estaban entre el público se lanzaron sobre la médium, tratando de atrapar la figura aparecida y causando un total alboroto.

Lo curioso es que ambos hombres eran oficiales de la marina inglesa y estaban en colaboración con la Policía, que irrumpió al instante en el local y procedió a arrestar a la Sra. Duncan.

La pregunta es ¿por qué la Royal Navy estaba interesada en una médium de pacotilla?
Y la respuesta está en la suerte corrida por el buque que vemos a continuación, el acorazado HMS Barham:



En una de las sesiones de la Sra. Duncan, acontecida bastante tiempo antes del lío, se hallaba entre el público un matrimonio mayor. Puesto que la médium supuestamente tenía facultades extrasensoriales, ellos esperaban que pudiera decirles algo sobre su hijo, que había sido reclutado como marinero a bordo del Barham.

En esa época, las cartas desde el frente llegaban tarde, mal y a veces nunca. Por eso, por su razonable angustia, quisieron asistir y preguntar por su hijo.

Pero en medio de la sesión, antes de que pudieran formular pregunta alguna ni explicar por qué motivo estaban allí, la Sra. Duncan se dirigió a ellos y les anunció que el acorazado Barham había sido hundido y que su hijo estaba muerto.

No estaba mintiendo. Una semana antes, el HMS Barham (de servicio en el Mediterráneo) había recibido tres torpedos de un submarino alemán y se había hundido, con gran pérdida de vidas.
Pero el gobierno no comunicó la noticia ni al público ni a los deudos, para no rebajar la moral.

Entonces, ¿de dónde sacó la médium esa noticia?



Igual que cualquier persona que sabe algo que no debería saber, la Sra. Duncan estaba en serios problemas.
Se "preparó" una detención y la misma se llevó a cabo, pero entonces surgió una cuestión: ¿bajo qué cargos la arrestarían?

El oficial de marina (teniente de navío R. Worth) que se lanzó sobre el "ectoplasma", pensó que se trataba de una sábana convenientemente amañada. Pero se quedó con las manos vacías, pues no atrapó más que el aire. No había pruebas de fraude, entonces.

El fiscal que acusó a la Duncan en los tribunales de Portsmouth invocó primeramente la "Vagrancy Act" de 1824 (algo así como una ley contra vagos y mendigos). Luego pasó a acusarla de conspiración junto con otras tres personas.

Y finalmente, cuando el tema pasó a un tribunal superior, la fiscalía echó mano de una Ley de Brujería de 1735, nada menos.

La defensa procedió a llamar a una serie de testigos que dejaron estupefactos a los jueces.
Por ejemplo, una mujer de apellido McNeill atestiguó que la Sra. Duncan le había anunciado la muerte de su hermana, acontecida horas antes en medio de una intervención quirúrgica (de la cual no podía tener ni idea la médium).



Finalmente, la defensa ofreció a los jueces lo que hubiera sido una prueba irrefutable (ya sea a favor o en contra): que la Sra. Duncan realizara una sesión allí mismo, bajo el control de la Corte.
Pero tal posibilidad fue rechazada por el tribunal.

Al cabo de la semana, que fue lo que duró el juicio, la mujer fue condenada de acuerdo a los estatutos de la Ley de Brujería de 1735, por fraude. Pasaría seis meses en prisión (había sido condenada a nueve).
Dicha ley fue revocada recién en 1951, cuando fue sustituída por la Ley de Médiums Fraudulentos.

Mientras tanto, Helen Duncan continuó con sus "sesiones". La Policía volvería a registrar su casa en 1956, irrumpiendo en medio de una materialización.
Parece que la ruptura del trance producida en esa ocasión fue demasiado para el físico de la médium: fallecería a los pocos días.

Y no la dejarían descansar: volvió a ser motivo de los medios poco antes de las últimas elecciones en USA, como ven aquí:



Supuestamente, Helen Duncan había realizado una "predicción" antes de morir: que un presidente negro sería elegido en USA algún día y que, al mes de entrar en funciones, provocaría una guerra nuclear.

Por suerte, no hubo tal guerra.
Si bien Obama anda haciendo pavadas, no apretó el botón del apocalipsis (todavía no, al menos).

4 comentarios:

Spn-uy dijo...

muy bueno el artículo, cada vez me sorprendo más de las cosas que el hombre es capaz de hacer y de las atrocidades de la historia.

pelado1961 dijo...

Yo ya no me sorprendo demasiado, pero a veces estas cosas llaman la atención.

Saludos.

Pinchita dijo...

Hola 1961,me da no se que llamarte pelado,jajajaja,muy interesante el articulo,siempre paso y te leo,me gusta mucho tu blog,y si, en algun momento llegaria el presidente negro,y espero que se olvide por donde anda el "botoncito",besos.-

pelado1961 dijo...

Pinchita:

Podés llamarme "Pelado" con total confianza, jajajjajaja.
Me alegro que el blog te guste, trato de que siempre sea interesante (y son temas que me gustan).

Besos.